Buscar este blog

28 octubre 2005

Siempre comienzo (por el momento)

Cuando parece que ya está todo perdido
no hay nada que rascar (que arrascar decía mi padre)
no hay nada que perder. Nada se arriesga.
nada
Un guiño formidable. Un atisbo de sentido
Una mano que dice: por aquí
Juega a encender la esperanza, la alegría
con una leña húmeda, que humea
pero calienta, incita, propulsa, envía
más allá de hoy
Cuando me había tumbado definitivamente
a morir. ¿Gracias?

No hay comentarios: