Buscar este blog

11 enero 2011

El silencio

Los sonidos -los gritos, los susurros, el espacio entre, encima, debajo de-; el color -azul, blanco, negro, también rojo; la temperatura -de tibia para abajo. Pensaba en el silencio.
Alguna vez recordé como el mayor silencio el de las playas de Puri, el del hotel vacío. Pero hoy mi memoria elige de ese tiempo el sonido ululante, furioso, del viento en las contraventanas de tablillas. En el centro de la habitación enorme, bajo la mosquitera, yo, luchando contra el miedo. (Vaciada de mí, a la escucha)
En otras ocasiones he elegido al silencio del interior del mar, bajo las aguas cálidas en los Robinsones. Sepultada en el silencio. Silencio yo misma, aunque no siempre: recuerdo el latido furioso del corazón, mientras me alejaba, torpe, de la hermosa serpiente de colores, enroscada en el fondo.
Otros silencios que he evocado: el de la noche, cuando desembarcas en él del espacio ruidoso de un sueño. (Aunque hay sueños muy silenciosos: aquel de la explanada, en el que se me acercó aquella mujer, cuando sentí al verla un miedo pavoroso. Aquel que tal vez me anunciaba la llegada de la muerte)
Hoy el silencio son las bandadas altísimas de las aves. El momento en que digo: "Ahora". Y soy.